¡Hola, queridos amantes del arte y la cultura! ¿Alguna vez te has sentido un poco perdido al pensar en cómo pedir un aumento de sueldo en el sector cultural?
¡Tranquilo, no eres el único! Sé por experiencia propia que hablar de dinero en este ámbito tan apasionante puede ser un verdadero quebradero de cabeza.
A veces parece que la pasión por lo que hacemos debe compensar cualquier falta de remuneración, ¿verdad? Pero, ¿y si te digo que es posible valorar tu talento y conseguir un salario justo sin sacrificar tu amor por el arte?
En el vibrante mundo de las empresas de planificación cultural y artística en España, las cosas están cambiando a un ritmo vertiginoso. Con las nuevas tendencias laborales de 2024 y 2025, desde la flexibilidad en el trabajo hasta la creciente digitalización y la importancia de la sostenibilidad, se abren oportunidades únicas para quienes saben jugar bien sus cartas.
Investigar el mercado laboral, conocer el valor de tu perfil y la banda salarial de tu puesto es más crucial que nunca para no quedarte atrás. ¡No te conformes con menos de lo que vales!
He visto muchos casos de profesionales talentosos que, por no saber negociar, terminan aceptando salarios por debajo de sus expectativas, incluso cuando un técnico en gestión cultural puede rondar los 30.000 a 35.000 euros brutos anuales, y un gerente hasta 55.000 euros.
Es un error común pensar que solo tienes que “aceptar lo que venga”. Pero la verdad es que una negociación bien planificada puede transformar tu situación laboral.
Además, en el panorama actual español, donde incluso sindicatos y patronales están en plena negociación salarial para varios sectores, es el momento perfecto para empoderarse y pedir lo que mereces.
Mi experiencia me ha enseñado que la clave está en la preparación, en saber argumentar tu valor y en elegir el momento perfecto. Y sí, aunque a veces el miedo nos paralice, recuerda que no pedirlo es la única forma segura de no conseguirlo.
¿Estás listo para dejar de lado los tabúes y tomar las riendas de tu futuro económico en el mundo cultural? ¡Pues estás en el lugar indicado! A continuación, vamos a descubrir cómo puedes dominar el arte de la negociación salarial para que tu pasión y tu bolsillo vayan de la mano.
¡No te lo pierdas! En el siguiente apartado, vamos a profundizar en cada estrategia para que consigas esa oferta que realmente te mereces. Te daré todos los trucos que he aprendido y que realmente funcionan, para que dejes de ser un espectador y te conviertas en el protagonista de tu propia valía.
¡Vamos a desvelar juntos todos los secretos para triunfar en tu próxima negociación salarial!
Descubriendo Tu Valor Real en el Ecosistema Cultural Español

Investigando el Mercado: Conoce Tus Cifras
Amigos, antes de siquiera pensar en sentarte a negociar, hay un paso fundamental que muchísima gente se salta: ¡investigar! Yo misma, al principio de mi carrera, caí en el error de ir a ciegas, pensando que mi entusiasmo sería suficiente.
¡Qué equivocada estaba! Es crucial que sepas cuánto se está pagando por un puesto similar al tuyo en el sector cultural español. No es lo mismo un gestor cultural en una pequeña asociación de barrio que en una institución consolidada en Madrid o Barcelona.
Tienes que sumergirte en portales de empleo, buscar estudios salariales específicos del sector cultural, hablar con compañeros de confianza (¡sí, a veces da un poco de vergüenza, pero es oro puro!) y, si puedes, hasta consultar informes de asociaciones profesionales.
Te aseguro que este ejercicio te dará una base sólida para saber dónde estás parado y qué puedes aspirar a pedir. Personalmente, recuerdo una vez que, después de hacer mi tarea, descubrí que estaba pidiendo un 15% menos de lo que realmente valía mi experiencia.
¡Casi me da un ataque! Desde entonces, tengo claro que el conocimiento es poder, y en la negociación salarial, es tu mejor aliado para no malvender tu talento y dedicación.
No subestimes el poder de los datos para sustentar tu petición y mostrar que no estás pidiendo “por pedir”, sino con una base real del mercado.
Evaluando Tu Aportación: Más Allá de las Horas
Más allá de lo que dice el mercado, está lo que tú aportas. ¿Has liderado proyectos exitosos? ¿Has conseguido financiación significativa?
¿Has mejorado la visibilidad de algún programa o evento? ¡Todo eso cuenta y mucho! Piensa en los resultados tangibles que has generado.
No se trata solo de describir tus tareas, sino de cuantificar el impacto de tu trabajo. Por ejemplo, si organizaste un festival que duplicó el número de asistentes del año anterior, o si implementaste un nuevo sistema de gestión que ahorró X euros a la empresa, ¡esos son argumentos de peso!
Yo suelo llevar un “diario de logros” donde apunto mis éxitos, por pequeños que parezcan, porque en el momento de la negociación, la memoria puede jugarte una mala pasada.
Presentar estos logros de forma clara y concisa demuestra tu profesionalidad y tu valía real. Además, si puedes vincular tus logros directamente a los objetivos de la empresa, mucho mejor.
Así demuestras que no solo eres bueno en lo tuyo, sino que entiendes cómo tu trabajo contribuye al éxito global de la organización. Esto te posiciona como un activo valioso, no solo como un empleado más.
Preparación es Poder: Armas Secretas Antes de la Negociación
Definiendo Tu Rango Salarial: Flexibilidad Inteligente
Una vez que sabes lo que vales y lo que se paga, es momento de definir tu propio rango salarial. Y ojo, ¡no es solo una cifra! Es un mínimo aceptable, un objetivo ideal y un máximo aspiracional.
Yo siempre recomiendo tener en mente no una cantidad única, sino un abanico. Esto te permite tener margen de maniobra durante la negociación. Si vas con un número cerrado, te puedes quedar sin argumentos rápidamente.
Imagina que investigas y descubres que un puesto como el tuyo en una empresa de planificación cultural en Valencia puede oscilar entre 28.000 y 35.000 euros brutos anuales.
Tu mínimo podría ser 30.000, tu ideal 33.000 y tu aspiración 35.000. Así, si te ofrecen 29.000, sabes que tienes que negociar al alza. Esta flexibilidad, sin perder de vista tu límite inferior, es clave para sentirte cómodo y seguro al hablar de dinero.
Además, piensa también en los beneficios no salariales, que pueden sumar mucho y que a menudo se nos olvidan, como la formación, el teletrabajo o un horario flexible.
Ensayo General: Previendo Preguntas y Objeciones
¿Recuerdas cuando ensayabas para esa obra de teatro en la universidad o para presentar un proyecto importante? Pues la negociación salarial no es muy diferente.
Tienes que ensayar. Piensa en las posibles preguntas que te hará tu jefe o el departamento de RRHH. “¿Por qué crees que mereces este aumento?”, “¿Qué has aportado últimamente a la empresa?”, “¿Cómo justificas esta cifra?”.
Y más importante aún, piensa en las objeciones. “No tenemos presupuesto”, “La situación económica no acompaña”, “Todos estamos ajustados”. ¿Cómo vas a responder a cada una de ellas?
Yo suelo escribir un pequeño guion con mis argumentos principales y mis respuestas a las objeciones más comunes. Practicarlo en voz alta, incluso frente a un espejo o con un amigo de confianza, te ayudará a sentirte más seguro y a que tus palabras fluyan con naturalidad.
La seguridad que transmites es la mitad de la batalla ganada. Una vez, un compañero me dijo que siempre practicaba la mirada al techo como si estuviera pensando, para ganar tiempo antes de una respuesta difícil.
¡Son pequeños trucos que marcan la diferencia!
El Momento Justo y el Arte de la Conversación
Eligiendo el Momento Óptimo: Cuando la Empresa Te Necesita
timing, ¡ah, el timing! Es tan importante como tus argumentos. No es lo mismo pedir un aumento cuando la empresa está pasando por un momento crítico o en plena reestructuración, que cuando acabas de cerrar con éxito un proyecto importante o tu departamento ha superado sus objetivos.
Lo ideal es elegir un momento en el que tu valor sea evidente y la empresa esté en una posición sólida. A veces, un buen momento es justo después de tu evaluación anual de desempeño, si ha sido positiva, o cuando tu carga de trabajo ha aumentado considerablemente debido a nuevas responsabilidades.
También es un buen momento si la empresa está contratando nuevos talentos para tu misma posición y conoces sus rangos salariales. Una vez, pedí una reunión justo después de un evento que había organizado y que fue un rotundo éxito.
La euforia y el reconocimiento estaban en el aire, y fue mucho más fácil argumentar mi valor. ¡La gente estaba contenta y eso influye en la predisposición a escuchar!
Cómo Solicitar la Reunión: Profesionalidad Ante Todo
La forma en que pides la reunión ya dice mucho de ti. No te abalances sobre tu jefe en el pasillo. Lo ideal es solicitar una reunión formal, explicando brevemente el propósito.
Algo como: “Me gustaría hablar contigo sobre mi desarrollo profesional y mi compensación en la empresa”. Esto le da a tu superior la oportunidad de prepararse y te da a ti la seriedad que el tema merece.
Además, si es posible, es mejor hacerlo en persona. Un correo electrónico puede ser un buen inicio, pero la conversación cara a cara permite leer el lenguaje no verbal y establecer una conexión más humana.
Recuerda, tu objetivo es que esta sea una conversación constructiva, no un enfrentamiento. Yo siempre prefiero un café o una sala de reuniones tranquila donde podamos hablar sin interrupciones.
Esto demuestra respeto por el tiempo de la otra persona y por la importancia del tema.
Dominando la Conversación: Cómo Presentar Tu Propuesta
Articulando Tu Valor: El Guion del Éxito
Cuando llega el momento de la verdad, la forma en que presentas tu caso es crucial. No empieces con un “necesito más dinero”. ¡Error garrafal!
Comienza resaltando tus contribuciones clave y los logros que has conseguido para la empresa. Conecta directamente tu trabajo con los resultados positivos de la organización.
Por ejemplo, “Desde que implementé el nuevo sistema de ticketing para el festival, hemos incrementado la venta de entradas online en un 20% y reducido los costes de personal en un 10%”.
Luego, y solo entonces, introduce tu petición salarial, apoyándote en la investigación de mercado que hiciste. Sé claro, conciso y seguro. No divagues ni pidas disculpas por pedir lo que crees que mereces.
La confianza en tu voz y en tu postura es vital. Una vez me dijeron que pensara en ello como si estuviera defendiendo un proyecto: con datos, con pasión y con la convicción de que es la mejor opción.
Y sí, funciona.
Escucha Activa y Negociación Flexible
Una negociación no es un monólogo, es un diálogo. Escucha atentamente la respuesta de tu interlocutor. Presta atención a sus palabras, pero también a lo que no dice.
¿Hay margen para negociar? ¿Están ofreciendo algo más que dinero? Si la respuesta no es un “sí” inmediato, no te desanimes.
Es el momento de escuchar sus objeciones y tratar de rebatirlas con calma y con más argumentos. Quizás te digan que el presupuesto actual no lo permite.
Ahí puedes sugerir una revisión salarial en seis meses, o proponer beneficios alternativos. La flexibilidad es clave. No se trata de “ganar” o “perder”, sino de encontrar una solución mutuamente beneficiosa.
Recuerdo una vez que mi empresa no podía darme el aumento que pedía, pero me ofrecieron un plan de desarrollo profesional con formación pagada y la oportunidad de liderar un proyecto internacional.
Al final, esa experiencia resultó ser mucho más valiosa a largo plazo que el aumento de sueldo en ese momento.
Más Allá del Salario: Negociando Beneficios y Flexibilidad

Compensación Total: Un Enfoque Holístico
En el sector cultural, donde las nóminas a veces son ajustadas, es vital mirar más allá del sueldo base. Hablamos de la compensación total. Esto incluye beneficios como el seguro médico, planes de pensiones, tickets de comida, formación continua, o incluso días extra de vacaciones.
Muchas veces, estos beneficios tienen un valor económico considerable que no siempre se calcula. Por ejemplo, si te ofrecen un curso de especialización en gestión de proyectos culturales valorado en 2.000 euros, ¡eso es dinero que no sale de tu bolsillo!
No subestimes el impacto a largo plazo de estos “extras”. Para mí, un buen equilibrio entre un salario justo y beneficios que mejoren mi calidad de vida o mi desarrollo profesional es el escenario ideal.
Siempre tengo una lista de “deseos” no salariales que me gustaría negociar, para tener alternativas si el dinero en efectivo es un obstáculo.
Flexibilidad y Calidad de Vida: El Nuevo Lujo
Las nuevas tendencias laborales nos muestran que la flexibilidad es cada vez más valorada. El teletrabajo parcial, los horarios flexibles o la jornada intensiva pueden ser tan atractivos como un aumento de sueldo, si no más.
Para muchos de nosotros, la posibilidad de conciliar mejor la vida personal y profesional es un verdadero tesoro. Si el aumento salarial es limitado, ¿podrías negociar, por ejemplo, trabajar dos días a la semana desde casa?
¿O una hora de entrada y salida más flexible? Estos acuerdos pueden mejorar drásticamente tu calidad de vida y tu satisfacción laboral. Yo he experimentado en primera persona cómo tener un horario que me permite ir al gimnasio o recoger a mis sobrinos del colegio sin estrés ha mejorado mi productividad y mi bienestar general.
¡Y eso no tiene precio! Estas son las nuevas monedas de cambio en el mercado laboral actual.
Qué Hacer Cuando la Respuesta No es un “Sí” Inmediato
Evaluando el “No” y Próximos Pasos
A veces, y es importante estar preparado para ello, la respuesta puede ser un “no” rotundo o un “ahora mismo no es posible”. ¡Y no pasa nada! Lo importante es cómo reaccionas.
Primero, intenta entender la razón. Pregunta qué necesitarías para que en el futuro sí sea posible. ¿Es una cuestión de presupuesto?
¿De rendimiento? ¿De responsabilidades? Esta información es valiosísima para planificar tus próximos pasos.
No te lo tomes como algo personal. Agradece la sinceridad y pide un plan de acción con hitos claros y una fecha para revisar el tema. “Entiendo.
¿Qué podemos hacer para que esto sea viable en el futuro? ¿Qué objetivos debería cumplir y cuándo podríamos volver a hablar de esto?”. Esto demuestra tu compromiso y tu visión a largo plazo.
Recuerdo que en una ocasión me dijeron que no había presupuesto, pero me propusieron un plan de formación y que, al finalizarlo y asumir nuevas responsabilidades, el aumento estaría sobre la mesa.
Acepté, me esforcé y, efectivamente, lo conseguí. La persistencia con inteligencia es clave.
Considerando Opciones: Tu Futuro en Juego
Si después de varias intentonas y negociaciones la empresa sigue sin reconocer tu valor de la forma en que consideras justa, es momento de plantearte tus opciones.
¿Estás dispuesto a seguir en las mismas condiciones? ¿O es el momento de explorar nuevas oportunidades? A veces, la única forma de conseguir el salario y las condiciones que mereces es cambiando de empresa.
No es una decisión fácil, y no debe tomarse a la ligera, pero es una realidad en el mercado laboral. En España, el dinamismo del sector cultural está en constante evolución, y hay muchas empresas que buscan talento y están dispuestas a pagar por él.
Piénsalo como una inversión en ti mismo. Nunca cierres las puertas a otras posibilidades, mantén tu currículum actualizado y tu red de contactos activa.
Saber que tienes otras opciones te da una posición de fuerza en cualquier negociación, y si finalmente decides cambiar de aires, lo harás con la cabeza bien alta, sabiendo que valoras tu trabajo.
El Impacto de tu Valor en el Futuro Profesional
Construyendo tu Marca Personal: Un Activo Invaluable
Cada vez que negocias, no solo estás negociando un salario, estás negociando tu valor, tu reconocimiento y, en última instancia, construyendo tu marca personal.
Si demuestras que eres alguien que conoce su valor, que es profesional en sus demandas y que argumenta con inteligencia, te ganas el respeto de tus colegas y superiores.
Esto te abrirá puertas a futuras oportunidades, ya sea dentro de tu actual empresa o en otras. Una buena reputación como negociador justo pero firme es un activo invaluable en tu carrera profesional.
Piensa en cada negociación como una oportunidad para reafirmar quién eres y lo que representas. Yo he visto cómo compañeros, por el simple hecho de ser proactivos y claros en sus expectativas, han conseguido no solo mejores salarios, sino también proyectos más interesantes y roles de mayor responsabilidad.
La coherencia entre lo que pides y lo que vales es percibida y valorada.
El Efecto Multiplicador de una Negociación Exitosa
Un aumento de sueldo o una mejora en tus condiciones no solo impacta tu bolsillo de forma inmediata. Tiene un efecto multiplicador. Mejora tu calidad de vida, reduce el estrés financiero y te permite invertir en ti mismo, ya sea en formación, ocio o ahorros.
Además, establece un precedente para futuras negociaciones. Si en tu primer trabajo negocias un buen salario, es mucho más fácil que tus salarios futuros sigan una trayectoria ascendente.
Si, por el contrario, siempre aceptas lo primero que te ofrecen, te costará mucho más escalar. Es una inversión a largo plazo en tu bienestar y en tu trayectoria profesional.
Por eso, te animo de corazón a que pierdas el miedo y te lances a defender tu valía. ¡Tu futuro económico y tu satisfacción personal te lo agradecerán!
| Puesto | Experiencia Inicial (Euros Brutos Anuales) | Experiencia Media (Euros Brutos Anuales) | Experiencia Senior (Euros Brutos Anuales) |
|---|---|---|---|
| Técnico/a de Gestión Cultural | 24.000 – 28.000 | 29.000 – 35.000 | 36.000 – 42.000 |
| Coordinador/a de Proyectos Artísticos | 26.000 – 30.000 | 31.000 – 38.000 | 39.000 – 46.000 |
| Director/a de Programación Cultural | 30.000 – 35.000 | 36.000 – 45.000 | 46.000 – 55.000 |
| Responsable de Marketing Cultural | 25.000 – 29.000 | 30.000 – 37.000 | 38.000 – 44.000 |
글을 마치며
¡Y con esto llegamos al final de este viaje por la negociación salarial! Espero de corazón que estos consejos, que nacen de mi propia experiencia y de muchas conversaciones con colegas en el sector cultural español, te sirvan para sentirte más fuerte y preparado. Recuerda, tu talento es valioso y mereces ser compensado justamente por él. No es solo una cuestión de dinero, sino de reconocimiento, de dignidad profesional y de construir un futuro laboral donde te sientas pleno y valorado. ¡A por ello, artistas y gestores culturales! Estoy segura de que tienes todo lo necesario para brillar.
알아두면 쓸모 있는 정보
1. Investiga a fondo tu sector: Antes de cualquier conversación sobre sueldo, dedica tiempo a investigar los rangos salariales actuales en el sector cultural español para tu puesto y nivel de experiencia. Herramientas como Jooble o los estudios de Michael Page pueden ser un buen punto de partida.
2. No subestimes los beneficios no salariales: Más allá del dinero, considera la flexibilidad horaria, el teletrabajo, la formación continua, los seguros médicos o los vales de comida. En España, estos beneficios son cada vez más valorados y pueden sumar mucho al paquete de compensación total.
3. Elige el momento oportuno: Pide la reunión para hablar de tu desarrollo y compensación cuando la empresa esté en un buen momento o hayas logrado un éxito importante. Evita los pasillos y opta por una conversación formal y en persona para demostrar profesionalidad.
4. Practica tu discurso y anticipa objeciones: Prepara tus argumentos, destaca tus logros y el valor que aportas a la empresa. Piensa en posibles preguntas y objeciones que puedan surgir y cómo las rebatirías con calma y datos. La confianza es clave.
5. Construye tu marca personal: Cada interacción profesional contribuye a tu reputación. Demostrar que conoces tu valor y negocias con profesionalidad no solo te ayuda en el presente, sino que también abre puertas a futuras oportunidades y afianza tu posición en el mercado laboral.
중요 사항 정리
Para asegurar una negociación salarial exitosa en España, es fundamental que te prepares a conciencia, investigando el mercado laboral y definiendo tu rango salarial con flexibilidad. Es crucial articular tu valor destacando tus logros y contribuciones tangibles a la empresa. Además del salario base, considera la compensación total, incluyendo beneficios y opciones de flexibilidad laboral, que son cada vez más demandados por los profesionales en España. Si la respuesta no es un “sí” inmediato, no te desanimes; evalúa las razones, busca un plan de acción y, si es necesario, considera nuevas oportunidades. Una negociación bien llevada no solo impacta tu bolsillo, sino que también refuerza tu marca personal y tu trayectoria profesional, demostrando tu valor y compromiso.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: or qué nos cuesta tanto pedir un aumento de sueldo en el ámbito cultural y cómo podemos superar esa barrera mental?
A1: ¡Ay, qué buena pregunta! Es algo que he visto una y otra vez en este sector. Parece que nuestra pasión por el arte o la historia nos lleva a pensar que eso es suficiente, ¿verdad? Es como si hablar de dinero desvirtuara nuestro compromiso o nuestra vocación. Pero, sinceramente, ¡es una trampa mental en la que caemos muchos! Mi experiencia me ha enseñado que es fundamental separar la pasión que sentimos por lo que hacemos de la valoración económica y justa de nuestro trabajo. He estado en reuniones donde profesionales increíbles se quedan en silencio por miedo a parecer “interesados” o “poco comprometidos”. ¡Y eso no es justo ni inteligente! Para superar esta barrera, lo primero es un cambio de chip. Date cuenta de que tu talento tiene un valor de mercado, igual que en cualquier otra profesión, y es crucial que lo reconozcas.
R: eflexiona sobre tus logros, tus habilidades específicas, tu formación, y todo lo que aportas a un proyecto cultural… ¡ponlos en una balanza y verás su peso!
Empieza a ver la negociación no como un conflicto, sino como una conversación profesional sobre el valor real que tú aportas. Una vez que interiorizas esto, el miedo empieza a disiparse y te sientes mucho más fuerte para defender lo tuyo.
Yo misma, al principio, sentía un nudo en el estómago cada vez que tocaba el tema, pero con cada negociación, con cada “sí” que conseguí, mi confianza creció exponencialmente.
¡Tú también puedes lograrlo! Q2: Con las nuevas tendencias laborales en España para 2024 y 2025, ¿qué pasos concretos debo seguir antes de negociar mi salario en una empresa cultural?
A2: ¡Excelente cuestión! El panorama actual en España es muy dinámico, con un montón de cambios y oportunidades, y eso nos da una ventaja si sabemos aprovecharla.
No es como antes, que ibas a ciegas. Lo primero, y esto lo recalco siempre porque es la base de todo, es la investigación profunda. ¡No te presentas a una batalla sin conocer a tu enemigo, ni a una negociación sin conocer el mercado!
Mira qué se está cociendo en el sector cultural y artístico español. ¿Se están demandando perfiles más digitales? ¿Se valora la flexibilidad, el teletrabajo, o la sostenibilidad en los proyectos?
Yo suelo pasar horas investigando ofertas de empleo similares a mi perfil, tanto en España como en otros países europeos, para tener una visión global y comparar.
Presta muchísima atención a los salarios que se mencionan (si es que se mencionan, que no siempre pasa) y, sobre todo, a las responsabilidades que implican esos puestos.
Luego, y esto es algo que a menudo se olvida, haz una lista detallada, y digo detallada, de todos tus logros. No solo tareas que has hecho, ¡sino resultados concretos que has conseguido!
“He implementado un programa que aumentó la participación en un X%”, “Gestioné un proyecto con un presupuesto de Y euros y lo entregué a tiempo y dentro del coste”.
Cuantifica siempre que puedas, con números si es posible. Y un truco que a mí me ha salvado varias veces: habla con colegas de confianza en el sector.
A veces, la información más valiosa sobre rangos salariales o condiciones viene de ellos, te pueden dar una idea de lo que se paga en su organización o en otras que conocen.
¡Estar bien informado es tener la mitad de la batalla ganada antes incluso de empezar a hablar! Q3: ¿Cómo puedo determinar un rango salarial justo para mi puesto en gestión cultural en España, y qué debería esperar realmente?
A3: ¡Esta es la pregunta del millón, sin duda! Saber cuánto pedir es clave para no quedarte corto y sentirte mal pagado, ni pasarte y que te descarten.
Mi recomendación, basándome en mi experiencia personal y en lo que he visto funcionar a otros, es que empieces por investigar los sueldos medios para tu perfil específico en España.
Por ejemplo, en el texto que os he compartido, mencionaba que un técnico en gestión cultural puede moverse entre los 30.000 y 35.000 euros brutos anuales, y un gerente, con más responsabilidad y experiencia, puede llegar hasta los 55.000 euros.
Pero esto es solo una base de partida, una referencia. No te quedes solo con esos números. Considera tu experiencia específica: ¿cuántos años llevas en el sector?
¿Qué tipo de proyectos has liderado? ¿Tienes habilidades muy demandadas, como el dominio de herramientas digitales avanzadas o idiomas específicos que son clave para proyectos internacionales?
No es lo mismo un técnico recién salido de la universidad que uno con cinco años de experiencia consolidada y un máster en gestión de proyectos culturales.
También influye mucho el tipo de empresa y su tamaño. Una pequeña ONG o una asociación cultural no tendrán el mismo presupuesto que una fundación grande o una empresa privada con proyectos de gran envergadura.
Cuando yo valoro mi perfil, siempre pienso en el valor real que aportaría a esa organización específica, más allá de lo que yo necesito. No solo mi sueldo, sino el retorno de la inversión que harían en mí.
Ponte en sus zapatos e intenta ver la situación desde su perspectiva. Y un consejo final que a mí me funciona de maravilla: siempre pide un poco por encima de lo que realmente esperas conseguir.
Así, tienes un buen margen para negociar y, cuando lleguéis a un acuerdo, sentirás que has conseguido algo, que no te has conformado. ¡Se trata de una conversación estratégica, no de una imposición!






